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¿ADIÓS A LOS TEXTOS ESCOLARES “PORNO” O REARME MORAL DE LA SOCIEDAD PERUANA?

FOTO: INTERNET
Édgard Munive

Édgard Munive

Filósofo

El 05 de mayo del presente año el Congreso aprobó con una amplia mayoría la Ley 904-2021 (“Ley que impulsa la calidad de los materiales y recursos educativos en el Perú”) que restituye a los padres de familia su derecho de educar a sus hijos según sus valores y principios. Es decir, que los tutores de los hijos son los padres y no los funcionarios del estado.

Como se sabe en el gobierno (de facto) de Martín Vizcarra, la ministra de educación Flor Pablo, ligada a ONG promotoras de la ideología de género, impulsó la aplicación de dicha ideología en la currícula escolar. Prueba de eso, fueron las múltiples denuncias que en abril de 2019 hicieron eco los medios de comunicación que revelaron que textos escolares dirigidos a alumnos de educación básica, incluían enlaces virtuales con alto contenido sexual. En esos enlaces se incentivaba a experimentar el “placer sin límites” con la masturbación, el sexo anal, oral e incluso prácticas sexuales en grupo con personas del mismo sexo: ¿cómo ayudaría esto a evitar las violaciones, los embarazos adolescentes, la violencia sexual y desigualdad entre el varón y la mujer, etc.?

Los mismos funcionarios del Minedu no tuvieron más remedio que reconocerlo, afirmando que habría que eliminar con plumón dichos enlaces. Esto nos demuestra que el tan defendido “enfoque de género” no tiene como fin buscar la igualdad de oportunidades entre el varón y la mujer, ni combatir la violencia sexual; sino la de normalizar perversiones o patologías que en el “enfoque de género” se contemplan como normal, valga la redundancia.

En efecto, el enfoque de género considera que el ser humano no nace varón ni mujer, sino que es un ser hablante sexualmente neutral, que de acuerdo a sus deseos y percepciones puede determinar su sexualidad en los llamados “géneros”. Es decir, varón y mujer serían solo unos de los más de 100 géneros hasta hoy reconocidos (por ejemplo: “transgénero”, “no binarios”, “tercer género”,  “bigénero”, “trigénero”, “pangénero”, “género fluido”, etc.), y esta lista está abierta pues depende de la variabilidad de los deseos de las personas. Esto es, al equiparar la identidad sexual a la autopercepción sexual, se abre la puerta a la normalización de perversiones sexuales y patologías de la personalidad, erosionando de esta manera la identidad personal.

Enseñar en las escuelas esta ideología anti científica, anti natural, anti sentido común, anti biológica, es pervertir y disolver la tierna identidad de niños y jóvenes. Toda esta ideología está escondida bajo la etiqueta de igualdad entre el varón y la mujer (mismo caballo de Troya), cuando en realidad es la disolución del varón y la mujer mediante una reingeniería social dirigida desde los poderes del estado copado por una minoría que monopoliza el poder político y mediático. Un primer paso era  introducir esta ideología de género en las escuelas.

Pues bien, los padres de familia organizados levantaron su voz para evitar que sus hijos sean pervertidos por el enfoque de género, y desde su participación en las calles con marchas, y en la política promoviendo la elección de congresistas pro familia, dieron por resultado esta Ley 904-2021 que frena esta reingeniería social puesta en marcha por la izquierda caviar y las ong´s que coparon el Minedu y demás estamentos del estado.

Por eso los llamados “caviares” han salido desde su ostracismo voluntario (que están desde que promovieron la candidatura de Pedro Castillo) a defender con uñas y dientes su “enfoque de género”, bien porque ignoran lo que este enfoque significa, bien porque este enfoque es resultado de un marxismo cultural a la cual son adeptos, bien porque están convencidos que esta ideología  logrará la tan ansiada igualdad entre los hombres (tal como se postula en el comunismo); o simplemente porque se terminan sus millonarias consultorías (por ejemplo la ong del esposo de la exministra Flor Pablo facturó más de seis millones de dólares en capacitación en el aplicación de este enfoque). Pues son muchos los que viven a costa del estado en la promoción y aplicación de la ideología de género en el Perú.

Finalmente, esta ley aprobada empodera a los padres de familia, los verdaderos tutores de sus hijos, en participar y supervisar el contenido de los materiales, textos y recursos educativos para la Educación Básica, con pleno respeto de la libertad religiosa o convicciones morales de los educandos y de sus padres, evitando que la educación se convierta en un medio promocional de ningún tipo de ideología social o política en los niños.