Con el pasar del tiempo y la alta tasa de desempleo que se ha venido incrementando por la pandemia, los ciudadanos han salido a las calles a vender diferentes productos para solventar las necesidades básica que tienen. Esto, ha generado un perjuicio a los vendedores formales que pagan sus impuestos.
Uno de los epicentros de este problema se ubica en el Centro Comercial Ciudad de Dios, ya que sus calles están invadidas de personas que se dedican al comercio ambulatorio y que traen consigo una serie de problemas; los cuales son, basura, suciedad y desorden en las avenidas, expropiación de las aceras, bullicio, entre otros. Además, la informalidad, en San Juan de Miraflores, se encuentra en una línea delgada con la ilegalidad; puesto que muchos de los productos que se comercializan son robados o pirateados.
Los residentes del distrito piden mayor involucramiento de la municipalidad para combatir el problema, ya que perjudican sus ventas y traen consigo la delincuencia. Muchos vendedores formales se han acercado a puertas de la Municipalidad de San Juan de Miraflores para que pongan mayor orden; puesto que tienen que gastar en seguridad para cuidar sus mercancías.
En cambio, los vendedores ambulantes piden que se les brinde un espacio para poder vender sus productos; aducen que, tienen familia, supuestamente no consiguen trabajo y necesitan llevar un alimento a su hogar. Otros piensan que como la calle es de todos, pueden vender sus productos sin que nadie los molesten.
“No somos delincuentes, queremos llevar un pan a la casa de nuestro hogar. Es muy difícil conseguir trabajo, y más, cuando no tienes estudios universitarios” menciona uno de los vendedores ambulantes.
La Municipalidad de San Juan de Miraflores ha implementado acciones para recuperar sus avenidas, como la limpieza, el despliegue de fiscalizadores y la colocación de macetas fueron muy fructíferos los primeros días; pero con el trascurso del tiempo el problema se ha mantenido hasta el punto de usar las macetas para lotizar espacios para la venta de cupos.



