La vuelta a clases presenciales luego de dos años de su suspensión por el inicio de la pandemia, es uno de los eventos más importantes en la nueva “normalidad” en estos días. El verdadero reto seria la adaptación progresiva de los estudiantes a las labores luego de un tiempo de clases virtuales, punto aparte de otras medidas como los protocolos ante la Covid-19, implementadas por cada institución educativa en estos últimos meses.
Según IPAE Asociación Empresarial, comprometida con el desarrollo del país, elaboró a través de IPSOS, la “Encuesta de opinión a líderes educativos a nivel nacional” en el mes de diciembre del 2021. Misma que incluyó las opiniones de 439 líderes educativos entre directivos, gerentes generales, jefaturas, coordinadores, rectores, investigadores, docentes y otros.
El estudio encontró que el 61% de los líderes educativos encuestados a nivel nacional considera que la educación ha retrocedido en los últimos 12 meses. Sin embargo, el 42% de ellos opinó que la educación del país mejorará este año. Además, detallaron tres como los principales problemas para las instituciones educativas que buscan retornar a la presencialidad: la complejidad para la implementación de los protocolos (40%); el temor de las familias al contagio (39%) y la recuperación de los aprendizajes (34%).
Consultados acerca del retorno a la presencialidad para el 2022, el 42% afirmó que los estudiantes de los centros educativos habilitados deben regresar a la educación con algún grado de presencialidad. Al mismo tiempo, al tratarse de una pregunta de respuesta múltiple, el 51% coincidió en que se debe respetar la autonomía de la escuela.
Respecto a los temas más urgentes para un retorno seguro a la presencialidad, los líderes encuestados señalaron que se debe priorizar la vacunación de todos los alumnos (41%); la vacunación de todos los docentes (31%) y asegurar servicio de agua y saneamiento en todas las instituciones educativas (30%). Cabe resaltar que en noviembre se inició el proceso de vacunación a los menores entre 12 y 17 años de edad; y hasta ese mismo mes, el 83% de docentes y personal administrativo ya se encontraba vacunado con ambas dosis contra la COVID-19.
La realidad vivida en estos dos años, nos ha servido de experiencia que los modelos de educación virtual a distancia, no aplican en primer lugar y de forma obvia para todos los estudiantes de secundaria, primaria e inicial. El grado de socialización, el juego entre compañeros, la participación en clases, entre otros, no puede ser fácilmente reemplazados por la falta de movimiento, la participación sujeta al tiempo de apertura de micrófonos y tener encendida la cámara. A ello también hay que considerar a lo que llamo los “agentes distractores”, tales como el ruido en la calle, los hermanos menores jugando por cada rincón, todo el concierto de la cocina o solo observar algún objeto hace que nuestra atención se pierda mas rápido que auto de fórmula 1. Se puede inferir que los estudiantes de estos niveles tendrán que readaptarse ya a la presencialidad, pero esto condicionado a casos de ansiedad, bullyng, a socializar de nuevo, a los juegos, entre otros.



