share

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en telegram
Compartir en linkedin

EL DERECHO A EXISTIR DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA SUBREGIÓN ANDINA

FOTO: INTERNET
Yehude Simon

Yehude Simon

Han pasado 500 años del proceso de conquista incluido los 200 años de república y no podemos negar ni esconder que tenemos una enorme deuda histórica con nuestros pueblos indígenas u originarios. Debemos hacer conciencia que la brecha de la desigualdad entre nuestro pueblo mestizo y criollo y los pueblos originarios es inmensa y de urgencia debemos ir cerrándolas en el menor tiempo posible.

En el caso de Perú en nuestra Constitución debe añadirse que somos una nación pluricultural, un Estado plurinacional.

¿Quiénes son los pueblos indígenas? son las comunidades originarias de américa quienes descienden de poblaciones que vivían en el país desde antes de la colonia y conservan todas o parte de sus prácticas culturales, además se reconocen o auto identifican como un pueblo indígena u originario. En América latina existen 522 pueblos indígenas, que hablan 420 lenguas distintas.

En el Perú el Ministerio de Cultura ha identificado más de 50 pueblos indígenas u originarios de la Amazonía y de los Andes -quechuas, aymaras, ashaninkas, ikitus y uros-.; en Bolivia 36 -quechuas, aymaras, chiquitanos, guarani-; en Chile 9 -picunches, mapuches-; en México se reconoce 65 pueblos nativos -tarahumaras, huicholes, zapatecos, mixtecos-; en Ecuador se reconocen 18 pueblos -tsachila, chachi, shuar, achuar-. En nuestro continente existe una población indígena que va del 3 al 10%.

Perú posee de acuerdo al Censo del 2017, 5 millones 747mil734 personas identificadas como indigenas u originarias de los Andes.

Bolivia de acuerdo al censo del 2022 con una población de 11.832.936 personas de las cuales cerca de dos  millones pertenecen a los pueblos originarios.

En Ecuador el INEC publicó que la población indigena era de 830.418 personas.

En México existen 16.933.283 indígenas, que representan el 15.1% de la población total.

Dicho esto, es necesario resaltar la proeza y fuerza telúrica de nuestros pueblos originarios de haber nacido y haberse desarrollado sin contacto geográfico ni cultural con otros pueblos occidentales, lo que convierte a sus sistemas de organización social y su alto desarrollo cultural como algo original o único.

El evento de hoy nos obliga a tomar conciencia que no debemos perder de vista que la agenda de gestión de políticas públicas deben tener objetivos imperativos en la busqueda de integración entre nuestras naciones. Y ciertamente uno de los temas fundamentales tienen que ver con la educación bilingüe y todo lo que abarcan nuestras raices culturles. Es importante retomar los principios de la educación popular freiriana quien planteaba la defensa política y jurídica de la educación indígena comunitaria como parte de la autonomía de los pueblos originarios; aporta la centralidad del territorio, de las formas de organización comunitarias y de la lengua indígena como señas indentitarias indispensables para desplegar una educación propia.

Objetivos imperativos:

– Garantizar siempre que los pueblos originarios tengan voz en aquellas decisiones que las afecten.

– Mantener sus identidades culturales propias como intangibles y preservarlas como fuente de conocimientos ancestrales.

– Crear un entorno de convivencia seguro y respetuoso para garantizar su vivencia sin ningún acto de discriminación.

– Asegurar el derecho a la Tierra y a los recursos esenciales para garantizar su bienestar y preservar sus estilos de vida.

Cuando hablamos de defender y preservar sus “Identidades Culturales” estamos expresando el derecho de defender uno de los pilares de la identidad del ser humano: su cultura, su educación. Es bueno recordar que la existencia de la persona se gestiona, se expresa, mediante la lengua, porque a través de lo que hablamos damos a entender, como vemos y entendemos el mundo, lo cual nos pone el imperativo de cuidar fundamentalmente las lenguas originarias.

Todos estos aspectos fundamentalmente como la cultura, la lengua, la educación etc no podrían ser plenamente garantizados sin adecuadas políticas públicas y sin un sistema fortalecido que respete estos ámbitos bajo la “Jurisdicción especial” o el “Convenio 169 de la OIT- Ley de Consulta Previa” que felizmente hoy es una realidad, entre otros. Instrumentos que garanticen la protección a los derechos humanos de nuestros pueblos originarios.

No quisiera terminar sin citar aquí a dos cusqueños ilustres: el primero que  representaba al virreinato del Perú como diputado suplente en las Cortes de Cádiz, Dionisio Inca Yupanqui, quien allá por el lejano año 1812, recordando su célebre intervención en su condición de “inca, indio y americano”, reclamando que se hiciera cesar el mal trato, la discriminación y la desigualdad que sufrían los indios americanos de las posiciones españolas, afirmando que “un pueblo que oprime a otro no puede ser libre”. pidió se proclamase la igualdad con los indios, de acuerdo a los principios evangélicos, planteando que las desventuras que sufría España por la ocupación francesa eran una suerte de castigo divino por las injusticias que estaban cometiendo en América.

El segundo, siguiendo la huella de su ascendiente, don Demetrio Túpac Yupanqui, docente y abogado conocido por su labor de difundir y preservar el uso del quechua dijo en una de sus exposiciones: “CUANDO ME CONOCEN ME ADMIRAN, PERO CUANDO ME CONOZCAN MAS, APRENDERAN DE MI”.