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PIE DERECHO

FOTO: LA REPÚBLICA
Álex Arango Garayar

Álex Arango Garayar

Geógrafo

Corría el año 1991 durante el gobierno de Alberto Fujimori, las huelgas pululaban por doquier, los precios de los alimentos seguían altos y el movimiento o tránsito de personas, mercancías, etc., por cualquier medio de transporte se empezaba a incrementar considerablemente.

¿Por qué desde ese año?, me hago la pregunta mientras cabeceo por las curvas de la vía Pasamayito, aun no asfaltada, que se encuentra en construcción y que unirá los distritos de Comas y San juan de Lurigancho en 30 minutos. Ese año el gobierno impulsó leyes a favor de la libre competencia para nuevas rutas de transporte y sobre todo para la importación de vehículos, surgen aquí las llamadas combis y custers, que en vez de traer “soluciones” a la ya problemática del transporte público, nos daría más dolores de cabeza que un boxeador noqueado en el octavo asalto.

Al año siguiente entraría en liquidación la empresa ENATRU, de aquellos buses articulados de fabricación húngara llamados IKARUS, los cuales a manera de buses de tránsito rápido, circulaban por la via central de la Vía Expresa. Mucho antes se daba la construcción del Metro de Lima el cual iba a enlazar el Centro de Lima con los distritos en el sur (San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador). Solo se pudieron construir pocos kilómetros quedando como un gran elefante blanco, que posteriormente casi dos décadas después se pudo culminar ya con la proyección hacia el distrito de San Juan de Lurigancho.

Todos los caminos conducen al Centro de Lima podríamos decir, mientras un bus del Metropolitano cruza raudamente por debajo del Puente de la Av. Javier Prado en la Vía Expresa, con dirección al centro. Este proyecto que se basó en la experiencia Colombiana del sistema de transporte masivo de Bogotá (TransMilenio) y que el ex Alcalde ya fallecido Alberto Andrade propuso en campaña electoral del 2002 con el nombre de Lima Bus, que luego se volvió realidad a mediados del año 2010 y que sigue el trazado desde la Estación Naranjal en el norte hacia la Estación Matellini en el sur, contando con buses alimentadores en dichas estaciones. Siguiendo la lógica centrista se implementaron también estos últimos años lo no tan famosos Corredores Complementarios, con colores diferenciados y que transitan por algunos carriles exclusivos de algunas grandes avenidas.

A todo lo mencionado, le sumamos las grandes obras de infraestructuras viales por todo Lima, Intercambios viales, anillos, vías expresa, vías rápidas entre otros. Pero no se resolvía el problema del transporte público caótico, inseguro, insuficiente… en que estábamos fallando?.

Lo que se deduce de todo esto es que estas iniciativas eran más coyunturales y no existiendo una real planificación, a pesar de la creación de entidades como la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao y de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico de Lima, se evidencian aún problemas. La planificación del transporte público debe partir de un adecuado diagnóstico, de estudios de rutas óptimas basados en los tiempos de arribo y llegada a puntos de demanda de movilidad. A su vez incorporar los planes urbanos que detallan la generación de nuevas centralidades, las propuestas de nuevas rutas y sobretodo tomar en cuenta que cada distrito en Lima presenta características particulares en su tránsito.

Llego a mi paradero en la 15 de la Wiesse, evito tomar la combi para dirigirme a Puente Nuevo, así que espero el bus… y espero… espero… renegando por el tiempo ya perdido, subo deprisa a la “asesina”, harto baches, obras inconclusas en las pistas, amigos de lo ajeno aprovechando el lento tránsito para arrebatar a algún incauto su celular u objeto de valor y todo esto amenizado por la música de Agua Marina… pienso en soluciones para el transporte…. “Los que bajan en Puente Nuevo”… Baja baja vocifero… “PIE DERECHO mano”.